Custodia compartida cuando la madre no quiere: ¿Cómo conseguirla?

 

Los largos años de experiencia nos enseñaron que afrontar una ruptura matrimonial o de pareja nunca es sencillo, y la situación se vuelve enormemente más compleja cuando hay hijos en común. Uno de los temores más frecuentes entre los padres es enfrentarse a la negativa de la otra parte a la hora de organizar la crianza.

Existe el falso mito de que, si la madre se opone, es imposible obtener la custodia compartida. Sin embargo, la realidad jurídica actual es muy distinta. Hoy en día, la jurisprudencia española considera la custodia compartida como la opción preferente y más beneficiosa para los menores, siempre que se cumplan ciertos requisitos.

Si te encuentras en esta situación, te explicamos cómo enfocar tu estrategia legal para defender los derechos de tus hijos y los tuyos propios.

El criterio soberano: El interés superior del menor

Antes de analizar la estrategia, es fundamental entender qué busca un Juez de Familia. El tribunal no dicta una sentencia para «repartir» a los niños al 50% como si fueran bienes materiales, ni se centra en los deseos de los padres. El único foco es el interés superior del menor.

La oposición de la madre, por sí sola, no es un motivo legalmente válido para denegar la custodia compartida. Para que el juez la rechace basándose en su negativa, dicha oposición debe estar fundamentada en razones objetivas que demuestren que este régimen perjudicaría al menor.

Si los motivos de la madre responden a cuestiones económicas, resentimiento personal o un deseo de control, el juez no los tendrá en cuenta.

Requisitos clave para demostrar que la custodia compartida es viable

Para desmontar la negativa de la madre ante el juzgado, debes probar que estás plenamente capacitado y que tu entorno es idóneo para el desarrollo de tus hijos. Los tribunales valorarán principalmente los siguientes factores:

  • Implicación previa en la crianza (práctica anterior de los progenitores): Ambas partes deben probar que cada uno  ha formado parte activa de la vida diaria de los hijos (llevarlos al colegio, acudir a reuniones escolares, citas médicas, baños, comidas, etc.).
  • Conciliación laboral y familiar: No necesitas estar desempleado ni trabajar desde casa, pero sí contar con horarios que te permitan atenderlos o, en su defecto, tener una red de apoyo familiar estable y justificada.
  • Los deseos de los hijos: Si los hijos tienen más de 12 años o madurez suficiente, su criterio será muy importante para determinar el régimen de custodia.
  • Informe psicosocial: Relacionada con el último, será importante conocer la habilidades de los progenitores resultantes del informa del Instituto de Medicina Legal.
  • Buena relación de los progenitores: La relación entre los progenitores es importante en la medida en que estos pueden alcanzar acuerdos, comunicarse con fluidez y ser solventes en el día a día.
  • Proximidad de los domicilios: Es un factor crucial. Tu vivienda debe estar a una distancia prudencial del colegio de los niños y de la residencia de la madre para no alterar sus rutinas, extraescolares ni amistades.
  • Habilidades parentales: Disponer de un espacio adecuado para los menores (su propia habitación, condiciones de habitabilidad) y una estabilidad emocional y psicológica óptima.

Todo ello, en su medida, ayudará al establecimiento de una custodia compartida.

¿Qué ocurre si la relación entre los padres es mala?

Es muy común que la madre alegue que «la falta de entendimiento» hace inviable la custodia compartida. El Tribunal Supremo ha sido muy claro al respecto: el conflicto latente o la falta de sintonía entre los progenitores no es una excusa para denegar la compartida, a menos que esa mala relación afecte de forma directa, grave y demostrable a los menores.

Si el juez detecta que una de las partes genera un conflicto artificial o instrumentaliza a los hijos para forzar una custodia exclusiva, esto se volverá en su contra.

La importancia del Informe del Equipo Psicosocial

Cuando no hay acuerdo entre los padres, el juez suele solicitar la intervención del Equipo Psicosocial Judicial (psicólogos y trabajadores sociales adscritos al juzgado).

Este equipo realizará entrevistas contigo, con la madre y, si tienen la edad suficiente, con los hijos. Su informe final no es vinculante, pero tiene un peso enorme en la decisión del juez. Afrontar estas entrevistas con serenidad, madurez, sin atacar a la madre y demostrando que tu único interés es el bienestar de tus hijos, es una de las claves del éxito.

Cuenta con especialistas en Derecho de Familia

Conseguir la custodia compartida cuando la madre no lo facilita requiere una estrategia legal rigurosa, personalizada y basada en los hechos, nunca en las suposiciones. Cada familia es un mundo y los detalles marcan la diferencia ante un tribunal.

En Ortola Dinnbier Abogados de familia somos especialistas en Derecho de Familia. Si quieres proteger el bienestar de tus hijos y asegurar tu derecho a seguir formando parte activa de sus vidas, ponte en contacto con nosotros para estudiar tu caso de forma personalizada.

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