No saber qué le espera es, probablemente, lo que más pesa ahora mismo. Si su pareja no acepta el divorcio o ustedes no logran ponerse de acuerdo en las condiciones, el proceso pasa a manos de un juez, que es precisamente lo que se conoce como divorcio contencioso.
En Ortolá Dinnbier Abogados de Familia llevamos más de 30 años representando a personas en esta misma situación ante los juzgados de Valencia. Sabemos que la incertidumbre inicial suele pesar más que el propio procedimiento, así que en esta guía le explicamos qué implica exactamente, cuánto puede durar y qué decide el juez cuando hay hijos de por medio.
¿Qué es un divorcio contencioso?
Un divorcio contencioso es aquel en el que los cónyuges no consiguen un acuerdo sobre las condiciones de la ruptura, ya sea la custodia, la pensión o el reparto de bienes, y por eso el juez es quien las determina tras un procedimiento judicial. No se necesita alegar ninguna causa para solicitarlo, basta con que no exista consenso. Se diferencia así del divorcio de mutuo acuerdo, donde ambas partes pactan de antemano el convenio regulador y evitan pasar por un juicio.
Divorcio contencioso o mutuo acuerdo: cuándo se pasa a la vía judicial
Muchas personas llegan a nuestra consulta preguntando si su situación es contenciosa o si todavía hay margen para un acuerdo, y la respuesta cambia desde abril de 2025. Con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025 de eficiencia del Servicio Público de Justicia, antes de presentar una demanda contenciosa es obligatorio intentar un MASC, un medio adecuado de solución de controversias como la mediación o la negociación asistida por abogados. Solo cuando ese intento fracasa se puede acudir al juzgado. Al divorcio de mutuo acuerdo también se le llama, de forma coloquial, divorcio express, un término engañoso, porque sus plazos reales no tienen nada que ver con los de un contencioso. Nosotros siempre valoramos primero la vía del acuerdo, porque suele ser más rápida y económica, aunque hay casos donde el desacuerdo es tan profundo que ese intento previo sirve sobre todo para confirmar que no queda otra opción que litigar.
¿Quién puede solicitar el divorcio contencioso y cómo se presenta la demanda?
Cualquiera de los dos cónyuges puede presentar la demanda sin necesidad del consentimiento del otro, siempre que hayan transcurrido al menos tres meses desde la boda. El otro cónyuge recibe la demanda y dispone de un plazo para contestarla, momento en el que el procedimiento entra ya en su fase contenciosa propiamente dicha.
Documentación necesaria para la demanda
Para presentar la demanda de divorcio contencioso hace falta el certificado de matrimonio, el certificado de nacimiento de los hijos si los hay, así como prueba de la titularidad de la vivienda familiar. Aunque los Tribunales de aquellas demarcaciones más saturadas suelen exigir el certificado de empadronamiento actual de ambos cónyuges para comprobar la competencia. Si además hay hijos menores, la demanda de divorcio contencioso con hijos debe incorporar también la propuesta de régimen de custodia, visitas y pensión de alimentos. En nuestro despacho nos encargamos de reunir toda esta documentación junto al cliente y de redactar la demanda completa, un proceso que explicamos con más detalle en nuestra guía sobre cómo solicitar un divorcio en Valencia.
Divorcio contencioso con hijos menores: qué decide el juez
En un divorcio contencioso con hijos, el juez no se limita a disolver el matrimonio. Debe fijar la custodia, el régimen de visitas, la pensión de alimentos y, si corresponde, el uso de la vivienda familiar, siempre bajo el criterio del interés superior del menor por encima de lo que cada progenitor reclame para sí.
Custodia, patria potestad y régimen de visitas
La custodia determina con quién vive el menor de forma habitual, mientras que la patria potestad, que casi siempre se mantiene compartida aunque haya desacuerdo, se refiere a las decisiones importantes sobre su educación, salud o residencia. El juez puede otorgar custodia compartida o exclusiva según las circunstancias de cada progenitor, su disponibilidad real y la proximidad de sus domicilios. En nuestra página sobre custodia exclusiva explicamos cuándo los tribunales valencianos la conceden frente a la compartida y cómo influye en la pensión de alimentos. El régimen de visitas, por su parte, se diseña para que el progenitor no custodio mantenga una relación real con sus hijos, no un contacto meramente simbólico.
Cuando hay desacuerdo sobre la custodia: informe psicosocial y exploración del menor
Si los progenitores no coinciden en qué régimen de custodia conviene al menor, el juzgado solicitará un informe psicosocial elaborado por el equipo técnico adscrito al juzgado de familia. Este informe valora la dinámica familiar, la relación de cada progenitor con el menor y su entorno, y aunque no vincula al juez de forma automática, pesa mucho en la resolución final. Si el hijo tiene la madurez suficiente, y generalmente a partir de los 12 años, también se le da la oportunidad de expresar su opinión mediante una exploración judicial, siempre en un entorno adaptado para evitar que el proceso le afecte más de lo necesario.
Divorcio contencioso con hijos mayores de edad o sin hijos
Cuando no hay hijos menores implicados, las medidas relativas a custodia desaparece del procedimiento, y el conflicto se concentra en la pensión de alimentos (si los hijos mayores de edad conviven con alguno de los progenitores), la pensión compensatoria, si alguno de los cónyuges queda en desequilibrio económico tras la ruptura, y en el uso de la vivienda familiar.
Medidas provisionales: qué pasa mientras dura el procedimiento
Un divorcio contencioso puede tardar meses en resolverse, y durante ese tiempo la vida familiar no se detiene, haya o no hijos menores de por medio. Por eso se pueden solicitar medidas provisionales, previas o simultáneas a la demanda, que regulan de forma temporal la custodia, el régimen de visitas, la pensión de alimentos y el uso de la vivienda hasta que se dicte la sentencia con las medidas definitivas. Es un mecanismo que muchas personas desconocen, y que resulta clave para no quedar en una situación de indefinición mientras el juzgado resuelve. En nuestra página de separación y divorcio explicamos cómo defendemos estos aspectos, custodia, patrimonio y pensiones, desde la primera solicitud.
¿Cuánto tarda un divorcio contencioso? Plazos en los juzgados de Valencia
Aquí es donde más difieren las expectativas de la realidad. Mientras un divorcio de mutuo acuerdo puede resolverse en uno o tres meses, un procedimiento contencioso suele alargarse entre seis y doce meses, y en ocasiones más, dependiendo de la carga de trabajo del juzgado que le corresponda por domicilio. En los juzgados de familia de Valencia esta variable pesa especialmente, porque la agenda de vistas y la necesidad de esperar el informe psicosocial, cuando lo hay, alargan los plazos de forma que no depende solo de la voluntad de las partes. Conocer de antemano estos tiempos, y no solo el trámite en abstracto, es lo que permite planificar con realismo en lugar de acumular ansiedad por una fecha que nadie puede prometer con exactitud.
¿Cuánto cuesta un divorcio contencioso?
El coste depende de la duración del procedimiento, de si hay menores, de si hay patrimonio que liquidar, de si se necesitan peritos o informes adicionales, y del número de vistas que exija el desacuerdo entre las partes. Por eso no existe una cifra única aplicable a todos los casos, algo que muchos despachos prometen sin poder cumplir después. En nuestro despacho la primera visita tiene un coste de 100 € y en ella analizamos su situación concreta para entregarle, al finalizar, un presupuesto cerrado y personalizado. Si finalmente nos contrata, esos 100 € se descuentan de la minuta final, así que no paga dos veces por el mismo análisis.
Cómo preparar un divorcio contencioso: la importancia de la prueba
Un divorcio contencioso no se resuelve mejor porque una de las partes cuente su versión con más convicción. Se resuelve según lo que cada parte pueda acreditar delante del juez. Por eso la fase de preparación es tan determinante como la vista misma, ya sean contratos laborales que demuestren ingresos reales, mensajes o comunicaciones relevantes para la custodia, o informes relevantes para la custodia. Cuanta más solidez tenga la prueba aportada, menos margen queda para que el procedimiento se alargue en discusiones sin fundamento. En nuestro despacho, con más de 30 años de trayectoria en los juzgados de Valencia, sabemos qué tipo de prueba pesa realmente ante cada magistrado, y eso es lo que marca la diferencia entre un proceso que se resuelve con seguridad y otro que se eterniza sin necesidad.